lunes 9 de noviembre de 2009

En memoria de uno de los grandes


Es mejor celebrar los nacimientos que los fallecimientos. Visto en Física en la Ciencia Ficción.

miércoles 4 de noviembre de 2009

La prensa también pide dinero al Estado

Viendo que el gobierno ayuda a diferentes sectores privados a salir de la crisis, como pueden ser el bancario o el del automóvil, el mundo de la prensa periódica considera que es el momento de reclamar su parte del pastel. La FAPE y la AEPP, las dos principales entidades representativas de la industria editorial y periodística en España, piden al Ejecutivo un plan de ayudas para recuperar sus cuotas negocio, duramente golpeadas por la situación económica que atraviesa el país. Hombre, por pedir que no quede pero la prensa española, que cuenta como cabeceras representativas a monumentos al sectarismo como La Razón, ABC, El Mundo, El País o Público ¿realmente merece que el Estado, ergo TODOS nosotros, haga un esfuerzo por mejorar su cuenta de resultados, y más en un contexto económico como el que vivimos?

Está visto que es el momento de sacar tajada. Como la cantidad de población desempleada va
camino de hacer historia, al Gobierno le produce convulsiones la sola idea de que un sector productivo sufra más de lo debido los embates de la crisis económica. Y es que semejante trance sólo se puede traducir de una manera: despidos, los cuales pasan a engrosar la cifra de parados y de receptores de prestaciones por desempleo, hecho este último que redunda en el incremento del déficit público. Vamos, que la idea de una catarata de ERE's y despidos masivos es la más pavorosa que ahora mismo puede circular por Moncloa.

Hete aquí que los medios y las editoriales parecen haberse percatado del intríngulis a la cuestión y ya se están posicionando, cazo en ristre. Arguyen, sin un ápice de vergüenza, que la crisis está incidiendo "en el propio derecho a la libertad de expresión, uno de los pilares básicos de la democracia". Menuda golfada eso de apelar al derecho a la libertad de expresión. ¿Acaso no tenemos los ciudadanos derecho a unos medios que no prostituyan esa libertad al publicar noticias sin contrastar, convenientemente pulidas para adecuarlas al ideario que se pretende implantar en el lector y que nos coartan el derecho a una información veraz para atender a intereses espurios? Hace falta dener la jeta de pedernal para usar ese argumento, y presumir a la ciudadanía una estulticia suprema por pensar que puede colar.

Vamos, que como pierden lectores a cascoporro demandan intervenir al Estado para solventar la papeleta so pena de ver incrementadas -aún más- las cifras de paro, cosa que al Gobierno -y ellos lo saben, no me cabe duda- pone muy, muy malito. Me pregunto si los medios de tendencia más liberal, por definición menos proclives al intervencionismo estatal sea del orden que sea, secundan la propuesta. Que preguntas más tontas hago, ¿verdad?, estando como estamos en época de socialización de pérdidas y privatización de beneficios. La ideología queda al margen, lo que cuenta es el bolsillo.

Se que estoy siendo injusto con aquellas publicaciones serias y rigurosas, que haberlas seguro que haylas, también asociadas a FAPE; o con aquellos profesionales del periodismo que ejercen su profesión con dedicación y honestidad, inocentes de cualquier atentado deontológico, vinculados a la AEPP. Pero no puedo dejar de pensar que se nos está pidiendo, ya que es presupuesto público de lo que hablamos, que
avalemos con nuestro dinero a los teóricos de la conspiración del 11-M, por señalar sólo un ejemplo. El diario El Mundo ha vulnerado toda norma deontológica de la profesión periodística que imaginar uno pueda en relación a este y otros temas, y este es el tipo de periodismo que se nos está pidiendo que financiemos; pero como digo es solo un ejemplo. La prensa generalista española es deplorable y responde en gran medida a intereses que poco tienen que ver con informar con neutralidad a los ciudadanos. Y es esa prensa la que tiene la desfachatez de pedir al Estado que utilice el dinero del contribuyente para continuar con sus funestas prácticas.

Ante tanto cinismo y tanta frescura a uno le entran ganas de dejar escapar a la bestia liberal que lleva dentro y que cada cual se las apañe.

domingo 1 de noviembre de 2009

Halloween también cabrea a los curas

A la Iglesia Católica tampoco le gusta Halloween, y la Conferencia Episcopal lo expresa proclamando que es una celebración anticristiana. Es lo que tienen los monopolios largamente establecidos, cuando surge competencia en seguida hay que demonizarla. Durante el fin de semana no es que haya visto a muchos chavales portando pancartas de Jesucristo con una diana en la frente, por ejemplo, o cualquier otra efigie que podamos identificar fácilmente como anticristiana, como un cura tratando de abusar de un niño pongo por caso. Vista la creciente penetración de esta festividad lúdica, la IC está intentando "frenar" la popularidad de Halloween, algo que no nos debe sorprender ya que estamos ante una de las instituciones que más ferozmente ha tratado de reducir las libertades individuales a lo largo de la historia.

Luego hablan de costumbre "paganas e importadas", como si lo pagano fuera intrínsecamente malo. Claro, para ellos lo bueno es únicamente lo que ellos representan, y todo lo ajeno es rechazable, malo por definición y una amenaza para las buenas costumbres. Todo ello producto de vivir en un mundo maniqueo de blancos y negros en el que se han autoproclamado representantes únicos del bien. Y lo de costumbre importada ya es un descacharre, como si el cristianismo hubiera nacido en el corazón mismo de Vallecas.

Luego añaden que Halloween es una fiesta que "estimula" la muerte en lugar de la vida. Yo lo que veo es que se le quita yerro, no a la muerte, sino a una serie de iconos (pseudo) culturales y leyendas populares creados para sembrar el miedo: brujas, demonios, fantasmas... Tampoco hay que extrañarse: el miedo es el principal leit motiv, junto con la culpa, de cualquier religión. Trivializar desde pequeños todo aquello que nos asusta puede ser un interesante comienzo para que las mentes crezcan impermeables a las majaderías escupidas desde los púlpitos. Y es que si uno empieza a darle el trato pueril que merece a lo que no es más que mitología, ¿dónde iba a quedar el cristianismo?

El culmen de la mamarrachada llega cuando encuentran ilógico que los padres permitan a sus hijos jugar con "elementos de la muerte" (sic) alejándoles y protegiéndoles, por contra, si el fiambre es auténtico. Que un católico devoto no sepa distinguir entre realidad y ficción no es ninguna sorpresa -a fin de cuentas llevan siglos convencidos que Jesús es su propio padre, que nació sin intervención alguna de varón y que ascendió físicamente al cielo después de morir- pero que animen a los padres a que sus retoños se solacen en la contemplación de cadáveres para no ser incoherentes con el hecho de permitirles una noche de máscaras al año es algo que descoloca al más predispuesto. Un religioso apelando a la razón y a la lógica no cabe ser interpretado más que como víctima de un lapsus linguae o de una descomunal torrija.

Señores curas, esto ya no es la Edad Media, pese a que el recuerdo añorante de tiempos mejores para su secta les lleve a sembrar los diarios de despropósitos. Dejen a la gente que disfrute sus días en libertad y haciendo lo que les de la SANTA gana. Disfrazarse de zombi es una forma de divertirse como otra cualquiera, aunque entiendo que la paulatina desaparición de motivos estúpidos por los que albergar miedo les ponga de los nervios.

miércoles 28 de octubre de 2009

Cajamadrid, otra encrucijada para Ruiz Gallardón

La batalla por Cajamadrid que se está librando en el seno del Partido Popular está dando mucho que hablar. Muchos piensan que es otro episodio de la guerra soterrada que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón mantienen por la sucesión de Mariano Rajoy en la presidencia del PP. Vistos los sucesivos varapalos que el alcalde de Madrid ha venido sufriendo cada vez que él o uno de los suyos han movido ficha para postularse más allá de la alcaldía capitalina, y la buena imagen que Gallardón disfruta entre la población, uno vuelve a hacerse la misma pregunta recurrente: ¿por qué no se va del PP y funda un nuevo partido?

Muchos nos preguntamos por qué Gallardetas aguanta toda esa mierda, los desplantes, los ninguneos, el saberse despreciado por el sector talibán -que es el dominante- del PP. Él siempre se ha mostrado sumiso y obediente con las directrices de la dirección nacional, como si esperara paciente el momento propicio para asaltar Génova, pero sabe que sus apoyos dentro del partido son insuficientes, y una escisión posiblemente sólo le daría resultados a nivel local, y muy inciertos a medio y largo plazo. Tal vez sospeche que la única beneficiada de tamaña maniobra, que ofrecería al votante conservador una imagen descompuesta de su mayor referente político, sería la izquierda, y no quiera pasar a la historia como el traidor que hizo palanca en la grieta de la derecha española hasta fracturarla.

Liberales acechando Cajamadrid

Cajamadrid es un caramelo jugoso. Quien la domine tendrá vía libre para obtener créditos con los que paliar el endeudamiento de su administración, en especial el ayuntamiento más endeudado de España como es el de Madrid, y financiar campañas a tutiplén. Lo que me deja atónito es que todas estas artimañas por apropiarse de una caja pública las encabecen quienes pretenden pasar por liberales. Un liberal, por principio, no intenta apropiarse de un banco público, sino retirar del mismo toda participación de las administraciones públicas, lo que me reafirma en la idea de que en España no hay políticos liberales de verdad, sino únicamente libremercadistas, a saber, liberales en lo económico y profundamente conservadores -y de claros tintes autoritarios- en todo lo demás.

jueves 22 de octubre de 2009

Más reflexiones sobre el aborto

Es frecuente que el debate sobre el aborto se vuelva acre a medida que avanza. Y más cuando desde posiciones antiabortistas se apuesta por maximalismos del tipo "el aborto es un asesinato", así, sin mayor aditamento, sin siquiera contemplar supuestos como la violación o el peligro para la vida de la madre. Negar al otro su derecho a un debate más o menos neutro y tolerante sobre cuestión tan peliaguda, prefijando de ese modo los esquemas que ha de seguir un diálogo que, a priori, intenta buscar soluciones es, en mi opinión, menospreciar de inicio al oponente dialéctico y demostrar que no interesa dicho debate sino afianzar posturas y, de paso, hacer proselitismo. En realidad rehuyen el debate para evitar enfrentarse a la realidad refugiándose en apuestas absolutistas.

Legislar sobre el aborto

En ésta bitácora ya escribí sobre lo que me parece
una alternativa razonable al aborto, pero no era en ningún caso una forma radical de fijar una postura en contra a la interrupción voluntaria del embarazo. Mirar para otro lado no es la solución, y legislar para que haya una regulación de este tipo de prácticas quizá sea lo menos malo. No se trata de estar a favor o en contra de interrumpir el normal crecimiento de un embrión hasta dar lugar a un bebé, proceso que puede no fructificar de forma netamente natural, sino de si estamos o no por la labor de buscar fórmulas para que, sabiendo que se van a producir abortos, éstos se produzcan en las mejores condiciones higienico-sanitarias reduciendo en lo posible el peligro para las madres. En cierto sentido, una legislación al respecto viene a ser como la tarea desarrollada en las narcosalas con los drogodependientes: se les ayuda en un consumo sin riesgos anejos mientras se les asesora sobre cómo abandonar su adicción.

Veo mucha hipocresía y cinismo en algunas posturas antiabortistas. Dan muchas veces la impresión de perseguir que el tema del aborto sea invisible, que no haya consciencia de él -como si conocerlo les contaminara y hiciera partícipes- y apartar la vista de manera que parezca la problemática deja de existir, aunque bajo cuerda se siga produciendo. Quieren frenar y revocar cualquier legislación sobre el particular, pero ¿acabará con los arriesgados abortos caseros o en clínicas clandestinas? ¿Cual es su posición al respecto? Se desconoce. Lo que no se sabe no existe, esa parece ser la filosofía que en muchos casos les mueve.

Conocida fue la estampa de
jóvenes españolas viajando a Londres durante el franquismo, como única solución al oprobio y condena social al que se veían abocadas por quedarse encinta en circunstancias poco cristianas. Habría mucho que hablar sobre cómo la moral católica ha sometido en España a la mujer durante siglos, y su responsabilidad a la hora de empujar a muchas mujeres hacia salidas discordantes con dicha moral, pero no quiero perderme en discusiones anexas. El problema ha existido durante décadas, y se reproducirá si desde las leyes no se facilitan mecanismos para evitarlo. Lo mismo podemos decir de las prácticas clandestinas.

Hablan los antiabortistas que se mata a un ser humano. De eso no hay duda, el embrión humano es de indudable origen... humano. Otra cosa es si es persona. Se me antoja difícil imaginar una legislación occidental donde embriones y personas ya nacidas sean titulares de idénticos derechos jurídicos. La española desde luego no es una de ellas como así reza la sentencia 53/85 del Tribunal Constitucional. En ella se dice que en caso de colisión de derechos prevalecen los de la persona nacida (fundamentos jurídicos, 11) y que, si bien habla del feto como un bien jurídico protegido por el artículo 15 de la Constitución (fundamentos jurídicos, 7), no puede afirmarse que sea titular del derecho fundamental (fundamentos jurídicos, 6).

Esto en cuanto al aborto en términos generales; sobre la reforma planteada por el Gobierno pienso que, al igual que los padres tienen deberes para con sus hijos, éstos también han de tenerlos hacia sus padres. Una joven, al menos debería tener que comunicar a sus padres algo tan trascendente como un aborto ya que hablamos de personas no emancipadas. No creo que los menores por ser menores sólo tengan derechos y ningún deber. Si un padre está obligado a la manutención, escolarización y cuidado de sus hijos menores de edad éstos también deberían tener ciertas obligaciones para con sus padres. Pienso que someterse a un aborto es algo lo suficientemente trascendente como para tenerles en cuenta.

Otro aspecto del proyecto de reforma de la ley que también cuestiono es poder llegar a las 22 semanas para abortar.
Me parece mucho, antes ya una mujer debería poder decidir si quiere o no quiere tener a su hijo. Doce semanas me parece un límite más que razonable.

El embarazo como molestia

Concluyo con una alusión crítica esta vez hacia los abortistas. Hablan de la libertad de elección de la madre, de su derecho a disponer del propio cuerpo y a no sufrir presiones a la hora de decidir; también de que no se está acabando con una vida propiamente dicha. Yo percibo otro motivo, bastante más material: interrumpir un embarazo ahorra contratiempos y preocupaciones que, además, no han sido buscados, al menos no directamente, lo que a sus ojos les carga de razones. Hablar de solución egoísta puede depender del carácter que se le otorgue al feto: persona o no persona. Pensar que sólo es un amasijo de células libra a los padres de problemas de conciencia para interrumpir el embarazo con total tranquilidad. Para librarse del feto sin complejos no hay como despojarle de todo rasgo que les emparente con humanos ya nacidos.

Insisto en que para mí un embrión no es una persona, pero creo legítima una reflexión acerca de si quienes deciden abortar han pensado y razonado sobre ello, actuando después en consecuencia, o sólo se conducen por razones meramente utilitaristas.

lunes 19 de octubre de 2009

Mentiras e hipocresía en la manifestación contra el aborto

Tras la manifestación antiabortista del pasado sábado en Madrid, llega la consecuente guerra de cifras. Los convocantes, entre los cuales se encuentran varias asociaciones de marcado carácter católico, dicen haber reunido a 2 millones de personas. La Comunidad de Madrid les afea y desmiente reduciendo la cifra a casi la mitad, 1,2 millones. Por contra, la empresa contratada por la agencia EFE reduce drásticamente la cifra a un máximo de 63.000 personas. Sobre ésta última y las suspicacias que pueda levantar hay que decir que sus observaciones son similares a las que hicieron sobre la marcha del orgullo gay, una convocatoria en teoría afín al Gobierno socialista (dato vía Escolar.net).


Analicemos algunos detalles. Según el enlace de Telemadrid, medio proclive a las tesis antiabortistas, se fletaron 600 autobuses desde toda España. Poniéndonos en la opción más favorable para los convocantes, los autobuses podían ser de unas 75 plazas en vehículos de gran capacidad, por 600 unidades nos dan 45.000 personas. Telemadrid habla también de aviones y trenes pero no cita ni el número de unidades ni la cantidad de gente que transportaron, por lo que los a efectos de suma total de asistentes no deben suponer añadidos muy significativos. Pero seamos generosos y agregemos algunos miles más, hasta 50.000 (no olvidemos que ya hemos tirado por elevación con los autocares).

Ahora volvamos a las cifras oficiales. Dos millones según los convocantes y 1,2 millones según la CAM. Es decir, que según la organización, y siendo la población de Madrid capital de unos 3.200.000, el pasado sábado se dio cita en la manifestación contra el aborto el 60,90 % de la población madrileña, o lo que es lo mismo, más de la población total de Barcelona capital y más del total de votos que recibió el Partido Popular en toda la Comunidad de Madrid en las pasadas elecciones de 2008. En el caso de los números que maneja la CAM hablaríamos de un 37,5% de madrileños reunidos el pasado sábado o casi un 70 % de votantes del PP con respecto a los últimos comicios generales en toda la Comunidad.

Los que emiten esos guarismos no parecen ser conscientes de lo que entrañan, o consideran que quienes les escuchan, ávidos por escuchar la información que quieren oir, jamás les pondrán la menor pega, por disparatado que sea el dato que les ofrezcan.

Sólo el metro de Madrid mueve al día a 2,5 millones de viajeros repartidos en, según Wikipedia, 293 estaciones. Lo que nos están diciendo los señores convocantes y desde la CAM es que entre uno y dos millones de personas se han concentrado en unas pocas estaciones de metro y cercanías en apenas tres horas sin haberse producido ninguna situación de colapso en la red de transporte madrileña. Con semejante densidad de afluencia, por fuerza deberían haberse producido atascos en las vías de salida de dichas estaciones, con los consiguientes problemas que acompañan a toda aglomeración humana. ¿Alguien ha escuchado alguna noticia al respecto? Es algo que se sale de toda lógica y de toda proporción.

En cierto modo, inflar de ésta manera la cifra de asistencia es una forma de minusvalorar su propia capacidad de convocatoria. Conseguir invocar a 70.000 personas, o las 200.000 que dijeron las autoridades policiales sería ya un éxito. 70.000 asistentes es mucha gente, pero parece que si no se mueven en números de 7 cifras lo consideran un fracaso, como si la obsesión, la medida a superar fuera la concurrencia de la manifestación contra la guerra de Irak en 2003. Ésto último se me antoja harto difícil ya que el clamor popular de entonces se produjo simultáneamente en distintas ciudades españolas (y extranjeras) sin autobuses ni otros medios de transporte de por medio pagados por la organización.

Mención aparte merece la hipocresía de los convocantes y de muchos de quienes les apoyan. El portavoz del Foro de la Familia, Benigno Blanco, secretario de estado durante los 8 años del Gobierno de Aznar en los cuales no se tocó una coma de la ley del aborto el sábado aún vigente, tuvo el cuajo de decir lo siguiente en su discurso:
Una sociedad sana y humana no puede convivir con una ley permisiva del aborto,
ni con la actual, ni con la anunciada, ni con ninguna.

Ergo, Benigno Blanco colaboró de forma activa durante 8 años a que nuestra sociedad fuera un poco menos sana y humana al formar parte de un gobierno que no movió un solo dedo mientras se producían unos 500.000 abortos. Y este es el sujeto que se permite dar a la sociedad lecciones de moral. Si a ello le añadimos que hace suya la cifra de dos millones de asistentes, contra toda lógica y a todas luces falsa, ¿cabe calificar de cristiano el comportamiento de éste señor? A mí no me parece ningún ejemplo de moral cristiana. Mentir no es cristiano.
Termino con una última cuestión. Parece que cuando colectivos de artistas se manifiestan en favor del Gobierno es que son unos vendidos a los que se les premia con subvenciones y el canon digital. En cambio, organizaciones autodenominadas pro-vida, declaradamente antiabortistas que, a buen seguro, participaron en la marcha del pasado sábado, son receptoras de jugosas subvenciones de parte de gobiernos autonómicos conservadores y, pese a ello, siguen siendo modelos de integridad y rectitud. No, o todos o ninguno. Basta de hipocresía y de doble moral.

Para ilustrar el tema, añado un vídeo que ví hace tiempo y que recupero gracias a Twitter: el siempre certero George Carlin sobre el aborto y los pro-vida.

jueves 15 de octubre de 2009

Lo que conlleva cambiar de Windows a Linux

Desde la progresiva penetración en el mercado informático de productos creados a partir de software libre, éste amenaza cada día más la hegemonía de Microsoft en el mundo del PC. Las aplicaciones basadas en Linux demuestran en muchos casos estar a la altura de los programas que millones de personas manejan en Windows, mientras que sistemas operativos generados a partir de Linux como Ubuntu o SuSE, dos de los muchos que existen, consiguen que sus usuarios terminen olvidando (casi) por completo las cada día más denostadas Ventanas de Bill Gates.

En mi caso llevo meses utilizando Ubuntu a nivel de usuario, lo cual no me convierte en un experto pero si creo haber aprendido lo suficiente como para hacer un análisis de cierta profundidad sobre los pros y los contras que conlleva pasarse a Linux. En gran medida puedo afirmar que podría seguir llevando a cabo mi tarea profesional habitual si arrojara Windows a la basura y lo sustituyera por Ubuntu y su software allegado. Pero digo "en gran medida" porque, ay, no todo es oro lo que reluce en Linux.

Empecemos con lo bueno. Ubuntu es tan intuitivo como pueda serlo Windows, funciona igualmente con ventanas y un sistema de carpetas y ficheros. Realmente no hay gran diferencia en este aspecto. Una de las grandes ventajas de cualquier SO Linux es que te olvidas de virus y programas espía: sencillamente no existen en Linux. Supongo que todo se andará, pero por el momento el software de detección de éstos elementos indeseables es por completo innecesario.

Luego está la sobreabundancia de aplicaciones para los más diversos quehaceres, desde diseño hasta ofimática pasando por programación o internet. En muchos casos son del todo eficaces y no se echan de menos sus oponentes en Windows. OpenOffice es un más que digno rival para el clásico Office de Microsoft en materia de suites ofimáticas; InkScape puede competir con Corel Draw o Illustrator en el terreno del diseño gráfico, siendo acompañado por Scribus a la hora de maquetar al estilo del clásico QuarkXpress; diseño 3D con Blender, quizá algo complicado al principio pero no menos que 3D Studio MAX; Kino o el más complejo Cinelerra para edición de vídeo.... En fin, hay alternativas a programas de toda índole aunque no todas las áreas se ven igualmente cubiertas, tal y como expondré en el capitulo de inconvenientes.

Sobre la estabilidad del sistema, Ubuntu supera largamente a Windows. Esos históricos cuelgues que hemos sufrido todos con cualquier versión, desde la 3.1 hasta el Vista quedan casi para el olvido. Y digo casi porque Ubuntu también se cuelga, sí, pero al menos según mi experiencia con mucha menos frecuencia, lo que otorga mayor tranquilidad a la hora de trabajar. Y qué decir de tener disponible todo este software completamente gratis. El ahorro en licencias es algo que sólo pueden valorar quienes las tienen que pagar.

Luego vienen las pegas. Tal y como decía, si bien hay alternativas decentes en un gran espectro de necesidades, en cuanto a CAD y tratamiento de imagen Linux aún se queda bastante corto: no hay réplica por el momento equiparable a
Photoshop o AutoCAD, dos de los programas de mayor solera en el segmento del diseño, ya que Gimp y sobre todo QCad (acabo de bajarme Medusa4 y parece más completo que éste último) no ofrecen ni de lejos las mismas prestaciones y solvencia. Rinden, no digo que no, pero se quedan cortos para quien demande herramientas profesionales de gran funcionalidad. Ubuntu admite la instalación de aplicaciones Windows a través del emulador Wine (o por medio de una máquina virtual, algo que he probado aún), pero no todas funcionan a plena satisfacción. Claro que si no te dedicas a las áreas en las que se enmarcan, olvídate del problema. Pero hay más.

La todavía escasa implantación mundial de Linux al lado del software de Microsoft hace que la gran mayoría de fabricantes de periféricos (impresoras, escáneres, esas cosillas...) no se molesten en incluir en el disco de controladores unos drivers para Linux, lo cual complica en extremo la instalación de muchos de éstos aparatos, alguno de los cuales se torna sencillamente imposible de configurar. Si se cuenta con hardware de cierta edad, lo más probable es no sea posible habilitarlo en una máquina con Linux instalado.

El inconveniente final viene del propio carácter de Linux. En Ubuntu muchas de las funciones han de introducirse por teclado, para lo cual hay que conocer los comandos apropiados. Es como volver al mítico y arcaico MS-DOS y conlleva una pequeña labor de reeducación en la que el usuario debe volver a ponerse las pilas tras años adocenado por las ventanitas del tito Gates. Es éste un aspecto que echará atrás (comprensiblemente, para qué negarlo) a más de un interesado en el universo del software libre. Windows regala facilidad de manejo, entendimiento rápido y nula complicación, justo lo contrario de lo que ofrece esta faceta de Linux. Sin embargo sólo hay que echarle un poco de voluntad e interes para superarlo.

No se si habré despertado el interés de alguien, pero pienso que vale la pena estudiar la posibilidad el cambio. Quizá sea preciso un cierto compromiso hacia el concepto de software libre y estar dispuesto a pagar el precio de sentirse en minoría.

miércoles 14 de octubre de 2009

La mentira de la sentada de ZP ante la bandera yanqui

El presidente Rodríguez Zapatero vio ayer cumplido uno de sus sueños húmedos por excelencia: visitar el despacho oval de la Casa Blanca teniendo este como inquilino a su deseado Barack Obama, flamante (e incomprensible) premio Nobel de la paz.


Si nos fiáramos de la prensa de La Caverna, esto supondría que se normalizan una relaciones bilaterales quebradas a raíz de la sentada que protagonizó Zapatero el 12 de octubre de 2003, durante el desfile de las Fuerzas Armadas al paso de la bandera de barras y estrellas. Pero los datos nos dicen que esa supuesta ruptura, o cuando menos enfriamiento de relaciones, no tuvo lugar en lo tocante a la balanza comercial entre España y USA. De hecho, en 2006 dicha balanza comercial fue mejor que en 2000, con Aznar de presidente y ya rondando la ventana de George Bush guitarra en mano:

Por lo que respecta a España, en 2006 obtuvo un superávit de 280 millones de euros, resultado de haber importado bienes por valor de 6.967 millones de euros y exportado productos por valor de 7.247 millones.

Este dato supone una recuperación con respecto a 2000 -según los datos que ofreció Eurostat--, cuando la balanza comercial se inclinó de parte de Estados Unidos, con un déficit español de 1.354 millones, producto de importaciones por valor de 7.406 millones y exportaciones valoradas en 6.052 millones.

Aunque en 2008 y lo que llevamos de 2009 el balance comercial con los USA es negativo para España, nada indica que haya una causa fuera del normal transcurrir de los flujos comerciales entre países, a los cuales les influye poderosamente su situación económica. Al menos nada que no ocurriera también en 2000 con Aznar en Moncloa. Es lógico que en época de bonanza anduviéramos en superávit y que en los dos últimos años suframos déficit habida cuenta de cómo nos está golpeando la crisis. Pero no hay nada que podamos atribuir al gesto (o no gesto) de Zapatero en el desfile de 2003 a los efectos que nos ocupan.

De lo que cabe inferir que el bombardeo a que nos sometió el corifeo mediático a sueldo cavernario, junto a su blogosfera talibán, anunciando incontables catástrofes a cuentas de aquel terrible desaire, no fue otra cosa que una sarta de mentiras.

lunes 12 de octubre de 2009

Utilidad Linux para escribir en blogs

Acabo de descubrir la aplicación Drivel para Linux, y estoy escribiendo en ella desde Ubuntu. Esto es una prueba, a ver que tal sale.

Ampliación para quien le pueda interesar: Drivel es una utilidad que permite escribir entradas para el blog sin tener el navegador abierto, conecta al servidor del blog través del nombre de usuario y la contraseña habituales, permite incrustar imágenes y enlaces así como dar cierto formato al texto. Puede que su editor de textos se quede un tanto parco, pero funciona bien como opción rápida. No permite poner títulos a las entradas, pero para añadirlas se pueden editar ya dentro de la página donde esté alojado el blog como yo he hecho. Quienes nos movemos dentro del entorno del software libre sabemos que no se puede tener todo. Es el precio que pagamos, pero lo pagamos a gusto.

Antes de Drivel probé con BlogGTK, que aparentaba ser más completo, pero al intentar ejecutarlo no ocurre nada. Algún problema debe traer para que pase esto, pero seguiré investigando. Es lo que tiene el software libre.

También añado que he abandonado Firefox, del que ya andaba bastante harto, por Chrome como navegador habitual. La diferencia de velocidad que experimento bajo Ubuntu es considerable. Lo malo es que con Chrome no puedo ver vídeos de Youtube, pese a haber instalado, en apariencia correctamente, los plugins necesarios. No obstante, con la última versión de Opera subsano esta deficiencia, y corre tan deprisa como el navegador de Google.

sábado 10 de octubre de 2009

Recordando los 80 con Marillion

Un respiro musical. Marillion son una banda británica que comenzó su andadura en los primeros 80 y que hoy día permanece activa. En sus primeros tiempos las comparaciones con Génesis fueron constantes, y no solo por la similitud vocal entre Fish, su primer cantante, y Phil Collins, sino también por los esquemas musicales. Equivocadamente asociados en principio al Heavy Metal, fueron la punta de lanza del nuevo Rock Progresivo hasta que Fish inició carrera en solitario a finales de década, siendo sustituido por Steve Hogarth (quien, curiosamiente, tiene un timbre vocal similar al de Peter Gabriel) . A partir de este momento el carácter progresivo de sus canciones tardó dos o tres discos en diluirse, trasformándose paulatinamente en un estilo más melódico, suave e intimista. Cabe destacar que han sido de las primeras bandas en solicitar (y obtener) aportes económicos a sus fans para poder grabar sus discos. Y hasta hoy.


Kayleigh, con Fish al frente, es una de las mejores demostraciones de los grandes que fueron musicalmente los, por algunos, denostados 80.